

Monopolio natural
Consideremos un mercado definido por la siguiente curva de demanda y su curva de
ingreso marginal con el doble de pendiente.
Si en la producción de dicho bien tienen lugar economías de escala, es decir, a
medida que aumenta el tamaño de planta disminuye el coste unitario de
producción, ello se manifestará en una estructura de coste medio y marginal
decrecientes.
Si la producción la efectuara una sola empresa: monopolio. El nivel de
producción de equilibrio que le garantizaría la maximización del beneficio
tendría lugar cuando el IMa=CMa, determinando el siguiente precio y producción.
Producir con ese tamaño de planta implica unos coste medios inferiores al
precio, por ello la empresa monopolista obtendría beneficios extraordinarios.
¿Puede este mercado funcionar con una estructura distinta al la del monopolio?
Pa responder a este pregunta consideremos que el mercado existen, por ejemplo,
dos empresas que se reparten de forma equitativa la demanda del mercado. Esto
determinará dos funciones de demanda de cada empresa como las siguientes.
Buscando la maximización del beneficio cada una de ellas establecerá el nivel de
producción donde el IMa=CMa, pero en este caso, tal como podemos apreciar el
precio obtenido no llega a cubrir el coste medio de producción generándose
pérdidas, que a largo plazo no se pueden sostener. Por lo que la actividad
productiva bajo esta forma de organización no tiene posibilidades de
supervivencia.
Este análisis demuestra que si en una industria presenta economías de escala
solo una empresa abastecerá a todo el mercado. Por ello, el monopolio es una
estructura de mercado natural.
El Estado cuando se dan este tipo de monopolios suele intervenir intentando que
mejore el bienestar de los consumidores aplicando para ello diversas medidas. La
más utilizada es la regulación de precios que obliga al monopolista a vender a
un precio igual a su coste medio.
Estudiemos sus consecuencias a partir de este gráfico. Al hacerlo el nivel de
producción aumentará y el precio se reducirá respecta al equilibrio convencional
del monopolio, al mismo tiempo el monopolista pasará de tener beneficios
extraordinarios a normales. Esta nueva situación supone una mejora del bienestar
de los consumidores, pues tal como podemos apreciar su excedente aumenta de
forma apreciable.
Este tipo de regulación en principio muy positiva, no obstante, tiene dos
inconvenientes:
1. Como el monopolista sabe que siempre el precio cubrirá el coste medio, no
tendrá incentivos por reducirlo, y ello se traducirá en un aumento del precio
del producto.
2. Este tipo de regulación encuentra como gran obstáculo el cálculo del coste
medio de producción, pues los gestores del monopolio no será proclives a ser
transparentes con dicha información e intentarán de forma artificiosa -con el
fin de incrementar su ganancias- atribuirle un valor mayor.