

Curva de oferta de una empresa competitiva a corto plazo
Consideremos en los dos planos siguientes, lo que ocurre en el mercado, y la
estructura de costes de una de las empresas que lo integran.
El equilibrio en el mercado determinaría la cantidad y el precio que, en el caso
del mercado perfectamente competitivo, aceptarán cada una de las empresas. Ese
precio así pues define la demanda percibida por cada empresa que es su IMa.
El equilibrio que permite a la empresa lograr maximizar sus beneficio lo logrará
cuando el IMa o precio sea igual al CMa . La cantidad que decide la empresa
producir genera pérdidas, pues tal como podemos apreciar el precio no cubre el
CTMe. Para determinar si esa pérdida le obligaría a cerrar, deberemos comparar
el precio con el CVMe, que al ser en este caso superior a aquel indica que lo
conveniente sería cerrar (pues en tal caso sólo la empresa debería cubrir sólo
los costes fijos). Si no cierra, la pérdida será todavía mayor, al valor de la
anterior habría que añadir la parte del CVMe no cubierto por el precio de cada
unidad producida. Atendiendo a este razonamiento, si el precio de mercado fuese
este, dada la estructura de costes de la empresa esta no ofrecería nada (no hay
oferta de la empresa individual).
Consideremos seguidamente un aumento de la renta de los consumidores, ceteris
paribus, que desplaza la función de demanda del mercado hacia la derecha.
La cantidad aumenta y el precio también lo hace. Esta subida del precio afecta a
la empresa, pues su curva de demanda percibida (precio o IMa) se eleva
verticalmente.
La cantidad que le permitiría a la empresa maximizar su beneficio ahora (IMa=CMa)
puede ser producida con un CTMe superior al precio ( habría pérdidas). No
obstante, a diferencia del caso anterior, estas son equivalentes a las que
tendría que cubrir la empresa en caso de cierre (sus costes fijos). Por ello, al
empresario le sería indiferente cerrar o seguir produciendo y ofertando dicha
cantidad de producto.
Si aplicamos el anterior razonamiento a situaciones en que el precio fuese
progresivamente mayor, podemos afirmar con rotundidad que la empresa para
cualquier precio de mercado superior a p** no tendrá dudas en producir y ofertar
su mercancía. Dado que la curva de coste marginal es la que determina en función
del precio la cantidad ofrecida, podemos concluir en que esta será, a corto
plazo, la curva de oferta de la empresa a partir del mínimo de coste variable
medio.