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juan.cantero@economiavisual.com

Las funciones de consumo y ahorro

Para derivar la función consumo de las familias debemos considerar el siguiente plano euclídeo, y la bisectriz que lo atraviesa. Teniendo presente la función keynesiana de consumo, en primer lugar, estableceremos el nacimiento de la misma que se corresponde con el nivel de consumo autónomo. De otra parte, dada  su pendiente positiva la trazaremos con la inclinación que determina el valor de la propensión marginal a consumir.

El lugar en donde la función interseca a la bisectriz representará el nivel de producción o renta en donde toda la renta se consume (Y*). Cualquier nivel de renta inferior a este, refleja que las familias han consumido más que la renta que han percibido, en tanto que en  el polo opuesto, en Y´´ ocurriría todo lo contrario, es decir, la renta ha sido mayor que el consumo realizado.

La renta no consumida se definirá como ahorro, por tanto, estamos en condiciones de derivar dicha función. Partiremos de su expresión matemática, y a partir de ella la derivaremos gráficamente considerando dos niveles de renta. En primero será cuando la renta es nula, en este caso el ahorro se correspondería con el valor del menos consumo autónomo, el segundo punto lo derivaremos considerando el nivel de renta Y* en donde toda la renta se consume, es decir, el ahorro es nulo.

Trazaremos finalmente la línea que atraviesa estos dos puntos, derivando así la función de ahorro. Tal como podemos apreciar hasta Y* la función discurre a lo largo del cuarto cuadrante dado que para todos los niveles de renta el consumo es mayor, la sociedad está desahorrando. En tanto que cuando el nivel de renta es mayor que Y* la sociedad estaría ahorrando al ser su nivel de renta mayor que el consumo efectuado.

 

 

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